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Errores más frecuentes en la interpretación de
la Historia de Estepona
Estepona -
Estepa
Es ya
conocida la frecuente confusión entre los nombres de Estepona y Estepa, por su
gran parecido, tanto en el trato común como en libros y documentos. Ello hace
que se confunda la historia de ambas, desde sus principios hasta ahora, por
algunos autores. Consecuentemente, no tiene nada ver con Estepona lo que sigue:
-Astapa, este
nombre designa la ciudad romana de Estepa. El nombre romano de Estepona no se
conoce, porque no se ha descubierto, hasta ahora, ninguna lápida epigráfica con
la que se podría afirmar. El nombre más conjeturado es el de Cilniana, pero ello
sólo pertenece al ámbito de la especulación, inclinándose este más hacia las
actuales ruinas de las Termas en San Pedro Alcántara y además sus raíces
etimológicas son distintas [en este
error cae el conocido historiador Miguel Lafuente Alcántara, en su Historia de
Granada, 1843-1846 y bastantes otros]
-Por tanto,
no es correcto afirmar que, Estepona fuese atacada por el romano Lucio Marco,
sacrificándose todos sus moradores de forma numantina. Este hecho honroso le
corresponde a Estepa.
-El título de
Marqués de Estepona, es igual de erróneo. El marquesado concedido a Marco
Centurione, y a sus descendientes, por Felipe II, en 1543, fue el de Estepa.
[Apéndice
documental]
Historia de
Granada, Miguel Lafuente Alcántara,
tomo 1º, p. 83.
“Resistencia
e incendio de Estepona.
Dominada por
estos [los romanos] toda la parte oriental de nuestras provincias, quedaban aun
en poder de los cartagineses las regiones de poniente. Pero la rendición de una
ciudad, cuyo heroísmo merece tan alta consideración como Sagunto, acabó de
consolidar el poder romano en España. Astapa (Estepona), era una ciudad
tan aliada y amiga de los cartagineses, como enemiga acérrima de los romanos.
Estos habían recibido de sus habitantes, injurias y pruebas inequívocas de odio.
Posesionados los cartagineses de Astapa, tenían en continua zozobra a las
ciudades comarcanas que seguían el bando contrario. Desde ella, partidas
ligeramente armadas, sostenían una guerra lenta, pero peligrosas y molesta:
tropas endurecidas en los trabajos, recorrían las regiones circunvecinas;
sorprendían los destacamentos de poca fuerza; cautivaban los rezagados;
despojaban a los mercaderes y vivanderos; hacían marchas durante la noche, y
emboscándose en montes y breñas, atacaban y rendían sin dar cuartel a las gentes
desprevenidas. Contra estos activos enemigos acudió Lucio Marco, con ánimo de
exterminarlos. Valientes hasta el heroísmo los moradores de Astapa
prefirieron morir antes que rendirse: desesperados, pero no abatidos,
amontonaron en la plaza sus mas preciosos efectos, hicieron sentar sobre
combustibles a sus esposas e hijos, y abrazados entre sí encendieron la hoguera.
Las llamas habían comenzado sus estragos cuando los romanos entraron
furiosamente. “Los soldados, dice Tito Livio, se abalanzaban a la infausta pira,
para disputar al fuego las riquezas que iban a servirle de alimento; pero
retrocedían ante los ardores de aquella siniestra lumbre. Fué tomada la ciudad,
pero sin botín ni cautivos; el hierro exterminó los pocos moradores que fueron
débiles o tardíos en darse la muerte.”
Crónica de
Alfonso XI, cap. LV
En la crónica
del rey de Castilla, Alfonso XI, (Salamanca, 1311
–
Gibraltar, 1350), cuyo reinado comenzó en 1325, hay un texto algo confuso por lo
que algunos autores entienden que Estepona fue cristiana en el año 1351 de la
era de Julio César [1313 de Jesucristo]. La crónica dice así:
“… en la era de
mill et trecientos et cincuenta et un años. Et otrosí en el tiempo de este rey
Ismael ganó el Infante Don Pedro los castiellos de Bexar et de Tiscar, et el
castiello de Rute, et el castiello de Tempul, que es en la comarca de Xerez. Et
este rey Ismael, por aver en su ayuda al Rey de allen mar, dióle a Algecira, et
a Ronda, et a Castellar, et a Ximena, et a Estepona et a Marbella, et los otros
castiellos que son desde Ronda Fasta Algecira. Et otrosí en el tiempo deste
Ismael, Rey de Granada, morieron en la Vega el Infante Don Pedro, et el Infante
Don Joan, que eran tutores del Rey don Alfonso de Castiella.”
La
interpretación correcta es que: Ismael, rey de Granada, para obtener su ayuda,
dió al “Rey de allen mar”, es
decir, de “Marruecos”, los castillos de Algeciras, Ronda, Castellar,
Jimena, Estepona y Marbella. No fue dada, por tanto al citado infante Don Pedro,
tío y tutor de Alfonso XI, en su minoría de edad. Algunos escritores hacen
recaer esta donación sobre este infante al malinterpretar este texto.
Más adelante,
durante un efímero y escaso periodo, 1349 – 1350 (J.C.), al final del reinado de
este rey, Estepona sí fue cristiana por primera vez tras la dominación árabe. Y,
después, hubo de esperarse hasta 1456 (J.C.), para que lo fuese definitivamente,
bajo el reinado de Enrique IV, rey de Castilla.
Princesa
Juana de Portugal
Poco después
de la repoblación de Estepona, que era realenga, esta villa pretendió desligarse
de la dependencia municipal que le ataba a Marbella, por lo cual dirigió
diferentes memoriales a la Corte para obtener la independencia de su
ayuntamiento.
La princesa
Juana de Portugal (Madrid, 1535 – El Escorial, 1573), hermana de Felipe II, que
estaba como gobernadora de los reinos de España por ausencia de su hermano el
rey, cedió ante los argumentos de Marbella y les vendió Estepona por 2.000
ducados de oro (750.000 maravedís) en 2 de marzo de 1559, cantidad que pagó la
ciudad en dos plazos, el 24 de junio y el 15 de agosto. Hay algunos autores que
confunden a esta princesa con la reina de Castilla, de igual nombre, Juana la
Loca (Toledo, 1479 – Tordesillas, 1555), la cual sí había tenido que ver con los
anteriores intentos de repoblación de Estepona.
La posterior
independencia municipal de Estepona, respecto de Marbella, no se logró hasta
1729, mediante la concesión del Privilegio de Villazgo en tiempos del rey Felipe
IV, primero de los Borbones, en que Estepona hubo de pagarle a Marbella la
citada cantidad.
[Apéndice
documental]
“Que por cuanto
la villa de Estepona juridicion de la dicha Ciudad se queria esentar de la
juridicion de la dicha Ciudad y ansimismo Carlos de Villegas vecino de la dicha
Ciudad cuyos son los lugares de Benahavis y el Daydin queria comprar juridicion
para ellos en los terminos y juridicion de la dicha Ciudad donde no la tienen y
en otras alcarias y lugares de la tierra y juridicion de la dicha Ciudad y otras
personas querian comprar algunas Jurisdiciones en los lugares y en la juridicion
de la dicha Ciudad y en sus terminos y la dicha Ciudad lo a contradicho y
suplicado a Su Magestad y a los Señores del Consejo de la Hazienda no se hiciere
por el daño que de ello se podria seguir aquella Ciudad y aquella costa por ser
los mas de los lugares y alcarias de moriscos que esta a la lengua del agua y
tan vecinos de la costa del Africa y ansimismo por tener la dicha Ciudad
previlegio y merced de los Catolicos Reyes de algunos de los dichos lugares y de
la juridicion dellos y por lo uno y por lo otro no se debia hacer ni combenia al
Servicio de Su Magestad y no obstante las causas dichas atentas las grandes
necesidades que su Magestad de presente tiene y para alguna ayuda dellas la
Ciudad a ofrecido de servir a Su Magestad con alguna suma de maravedis atenta su
proveza y poca vecindad porque Su Magestad les haga merced de les conceder que
ningunos de los lugares poblados y despoblados que estan debajo de la juridicion
de la dicha Ciudad …
... Por tanto se
asienta y concierta que la Serenisima Princesa de Portugal Gobernadora de estos
Reynos en nombre de Su Magestad y por virtud de su poder que para ello otorgue
carta de venta en forma a la dicha Ciudad de Marbella por via de contrato
honoroso con todas las Clausulas y firmezas que para su validacion sean
necesarias en la cual venda a la dicha Ciudad de Marvella la juridicion de la
villa de Estepona y sus terminos a la juridicion de todos los lugares de su
tierra y termino…”
© F. J.
Albertos, 2009
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Estepona ha sido vista
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